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MAS DEL 50% DE HOMBRES Y MUJERES EN URUGUAY, VE NORMAL EL MALTRATO INFANTIL.



Estos días desde varios agentes sociales, gremios, medios de comunicación, grupos sociales, culturales y políticos, junto a campañas gubernamentales, han estado hablando con mucha fuerza el tema de la igualdad de género y en especial de la violencia de género, algo que es favorable para cambiar una forma de creencia que durante muchos años han sido la base de nuestra sociedad.

En relación específicamente a la violencia, positivamente hoy se habla de modos y formas en las que los hombres nos dirigimos para con las mujeres, que definitivamente debemos de cambiar, ya que constituyen un gesto de violencia.

Me gustaría que, desde los medios, la intergremiales, el gobierno y todos los actores sociales y culturales, también le dieran la misma importancia a la violencia que sufren los niños y niñas en nuestro país y en el mundo. Una violencia que no discrimina género y es practicada tantos por hombres como mujeres y se da principalmente en el núcleo familiar.

Según el informe de 2018 del Sistema Integral de Protección a la Infancia y a la Adolescencia contra la Violencia (SIPIAV), en el año anterior se registraron 3.155 intervenciones, “lo que implica casi nueve situaciones diarias ingresadas al sistema”, y agrega que se registró una situación de violencia cada menos de tres horas”.

En Uruguay desde 2011, las cifras de aumento de violencia vienen aumentando de forma consecutiva hacia los menores de edad, en ese año, las intervenciones fueron 824.

En relación a los números por género, el 56% son niñas y el resto niños, la franja de 6 a 12 años es la que más registra violencia con un 42%, seguido por los niños y niñas de entre 13 a 17 con un 34%, el 14% de los niños entre 0 y 3 y un 8 % entre 4 y 5 años.

En relación a las formas, el 39% se genera por maltrato emocional, 22% sufre abuso sexual, 20% apremio físico y 19% negligencia. Lo que no toma el estudio es que, los niños que sufren abusos sexuales, apremios físicos y negligencia, también pueden estar sufriendo maltrato emocional.

Si vamos a los agresores, tema en donde todos debemos ponernos a pensar, el 36% de las agresiones son realizadas por padres, seguido de las madres, sólo 3 puntos por debajo, con un 33%, otros familiares 11% y alguien extraño a la familia 6%.

En relación al abuso sexual, el 89% de los casos son cometidos por los hombres, mientras que el 81% de los casos de negligencia, son cometidos por mujeres. En mi opinión, hay que tener en cuenta, que en el caso de la negligencia, las mujeres aparecen con más porcentaje, porque son las que están mas tiempo con los niños, pero si tomamos la ausencia de los padres como una negligencia, estos números serían diferentes, más aún, si tomamos en cuenta que el 51% de los abusos son realizados por hombres y mujeres que viven con los niños.

Es muy difícil erradicar la violencia si de pequeños está normalizada como una práctica común en el núcleo familiar, UNICEF muestra en su informe de 2017 para Uruguay, que el 54,6% de los grandes, tiene normalizado cualquier práctica violenta, como un mal menor. Por otro lado el 25,8% ve normal el maltrato físico y el 51% la agresión psicológica.

Es importante aclarar que los datos de UNICEF fueron tomados en base a una encuesta general, sin discriminar agresores de no agresores. Algunas de las expresiones de los encuestados son realmente para atender. “Si tengo que pegar un sopapo lo pego, con el dolor del alma. Y mirá que yo soy de esos padres a la antigua, presente, y si me pide los ojos, me los saco y se los doy. Mi familia es todo”.

Mas adelante detalla el informe, “Estás limitado y no podés castigar. Pero entonces ¿qué hacés? ¿Cómo ponés el límite? Con la palabra no llegás a que se te respete. La palmada marca el límite”.

Crecer en costumbres que favorezcan la disminución de la violencia, implica ver el tema como algo más integral y que nos involucra a todos y todas. Esto no se hace de la noche a la mañana y el cambio siempre comienza en el ejemplo y en la crianza.

Todos los días llevo y traigo a mis hijos a la escuela y veo maltratos de papás y mamás, que, si fuera de un hombre a una mujer, nos escandalizarnos, y esto pasa en la vía pública, en un ómnibus, en la entrada a la escuela y no movemos un pelo para escandalizarnos.

Todos los números que se manejan, son datos que el organismo pudo registrar porque alguien denunció la situación, pero sin duda hay muchos casos que no son denunciados.

El tema de la violencia trasciende género, grupo social y generaciones. Es totalmente a positivo todo lo que se hace por la igualdad de género, se ha avanzado mucho y queda mucho por mejoras, lograr más cambios también ayudará a mejor el maltrato infantil. Me gustaría que se hiciera lo mismo con los niños, porque ellos no pueden denunciar, hablar en un acto del 1° de mayo o marchar.

En muchas ocasiones los grandes, para “luchar contra” la violencia, utilizamos métodos violentos, descalificando al otro, invadiendo derechos y espacios que son de todos. El cambio está en mejorar nuestra manera de relacionarnos con el otro, debatir ideas para construir acuerdos, dejar de luchar contra, para comenzar a promover nuevas y mejores costumbres.

Para quién quiera más información, pueden ingresar al informe realizado por UNICEF sobre la violencia en la infancia en e año 2017


FABIÁN GUSSONI

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