• SER UNO

LA ALEGRÍA DE VOLVER A CLASE

Una de las actividades importante que tenemos como padres y madres con hijos o hijas en edad de escolaridad, son los días previos al comienzo del año lectivo. Quizá no le damos tanta importancia o creamos que no es algo tan importante, pero para los niñes, es un momento crucial, que, de llevarlo de forma armónica, logran avanzar en su proceso de crecimiento y desarrollo, pero si la experiencia es opuesta, se anclan programas y conflictos que luego es un desafío para los peques.


Hay que saber que para el inconsciente el tiempo es siempre presente, todo lo que vamos experimentando y no logramos integrar o nos genera algún conflicto, es vivido en tiempo presente, cómo una experiencia que está pasando. Cada vez que nos enfrentemos ante un contexto similar que generó ese conflicto, nuestro inconsciente activa los programas para responder y preservar nuestra existencia.


Dicho esto, cada vez que, como padres o madres, nos enfrentamos al comienzo de clases de nuestras hijas/osa, inconscientemente revivimos nuestra experiencia de la infancia y muchas “preocupaciones” no son más que proyecciones de nuestras propias incertidumbres del pasado. Siempre es importante promover el espacio para que nuestras hijas/os, logren expresar sus propias inquietudes y miedos, más en inicios de ciclos como el de comienzo de clases.


Esta actitud descomprime la tención que para ellos puede significar lo que sienten, abriendo la puerta a la posibilidad de que cada vez más, adquieran el habito de gestionar sus propias emociones, creciendo en independencia y responsabilidad. Es interesante impulsar y acompañar la búsqueda de formas de superar estos desafíos, mostrándoles que los grandes estamos para acompañar y apoyar sus decisiones.


En los días previos, es importante comenzar a retomar paulatinamente, los horarios y hábitos de los días de clase. Las rutinas de las vacaciones son muy diferentes y hacerlo gradualmente, también les ayuda, así como involucrarlos en los procesos de las compras de uniformes, útiles y demás artículos que son importantes para el inicio de clase.


Aporta mucho evitar los comentarios del tipo, “se acaban las vacaciones” o “a partir de que comiencen las clases ya no vas a poder hacer”, estos comentarios que muchas veces tiene un tono de broma o están motivados con la mejor intención, suelen generar sensaciones de preocupación. Es preferible hacer preguntas que generan instancias dónde ellas/os puedan ser reconocedores de lo que sienten, preguntas como… ¿Cómo te sientes?, ¿Cómo te parece que nos podemos organizar?, ¿Cómo te gustaría comenzar este año?


Aporta mucho compartir nuestras anécdotas con ellas/os, lo importante es saber cuando utilizarlas. Cuando ellas/os nos preguntes cómo vivimos una situación similar, ese es el momento de compartir nuestra experiencia, junto a cómo nosotros nos sentimos y como nos hubiera gustado actuar en ese momento.


El primer día debe ser algo especial mas cerca a una celebración que a un estrés. Tomarse el tiempo para desayunar sin apuros, que ellos preparen sus mochilas y se vistan, llegar con a la escuela con un tiempo previo y no sobre la hora, para poder recorrer juntos el lugar y comenzar a interactuar con las demás familias e integrantes del centro educativo. Todo esto, le muestra a las pequeñas/os, que no hay preocupaciones extra que no sean las naturales de cualquier ser que comienza a recorrer una nueva etapa en su vida.


Recordemos que todo el tiempo nuestro inconsciente biológico, busca sanar carencias emocionales no cubiertas, cada momento es una oportunidad para sanar nuestro pasado y para que nuestras pequeñas y pequeños, tengan la posibilidad de vivir la infancia más libres e independientes de lo que la vivimos nosotros.


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