• SER UNO

MAS ALLÁ DEL COVID19, OTRA ESCUELA ES POSIBLE

Actualizado: 2 de jun de 2020

La educación pos pandemia, es otro relato que podemos cambiar. En esta entrevista que aparece en el portal Tiempo Argentino, les traigo las reflexiones de Francesco Tonucci, un pedagogo que ve la pandemia como una oportunidad para cambiar la escuela.


Desde Roma, el célebre pedagogo italiano propone sacar las tareas en cuarentena y que la casa sea un laboratorio. Y para después del virus, aboga por aulas desjerarquizadas y centradas en la diversidad.

Francesco Tonucci es pedagogo, escritor, dibujante, investigador y creador del proyecto internacional La Ciudad de los Niños y las Niñas, que se replica en más de 200 localidades de todo el mundo, en las que se propone dar voz a los pequeños y brindarles espacios públicos donde puedan jugar en libertad. Entre otras ideas, propone que, cuando se vuelva completamente a las ciudades, se les deje el primer día solo a los chicos y chicas, para que jueguen y las disfruten como nunca las vieron.

Destaca la poca importancia que se le ha prestado al cuidado, la escucha y la protección de las niñas y niños. “Cuando empezó todo este rollo, me golpeó mucho que todos buscaran expertos para dar consejos a padres y maestros y nadie se preocupara por preguntarles a los niños qué pensaban y qué proponían” . Debido a esta situación Francisco promovió los Consejos de Niños dentro de su red.

“Lo principal: les faltan los amigos. Esto ha sido mal interpretado, creyendo que decían "me falta la escuela". Según el profesional, esto se debe a que ya no se comparten los espacios de juegos en la calle, en la placita del barrio, donde interactuaban libremente entre sus pares. Hoy esa interacción se canaliza en la escuela y principalmente a la hora del recreo.

“Lo segundo que dicen en las encuestas es que les gusta pasar tiempo con sus padres. Es un regalo de la pandemia. Muchos niños o no los conocían o los veían casi de casualidad. Ahora tienen que compartir y participan de las cosas de la casa”. Por otro lado, todos manifiestan que están hartos de la tarea de manera virtual. “Es algo que la escuela no ha entendido que no debía hacer”. Por eso propone aprovechar la casa para que sea un laboratorio, y que sean las acciones con las madres y padres las verdaderas tareas, no las del libro de texto.

Aprender a cocinar, coser, recuperar las fotos, pintar, y que la escuela trabaje con los niños sobre estas experiencias. Si "hacen pasta” y nada más, no sirve; veamos si hay matemáticas dentro de la cocina: hay pesos, proporciones, tiempos de cocción. O aprovechar para hacer lengua, escribiendo recetas, que no es escribir cualquier texto, debe ser útil para que otra persona que no me conoce pueda repetir el mismo plato. Cuando el mundo se amplíe de nuevo fuera de las casas, me gustaría que la escuela no perdiera este descubrimiento: que se puede trabajar sobre el mundo, el barrio, las historias, la naturaleza y los problemas ambientales, y no sobre los libros de textos.

Con relación al formato de escuela y enseñanza en tiempos de pandemia, el pedagogo cuenta que, “Clases y tareas en este tiempo son cosas que no tienen sentido, porque vivimos situación extraordinaria, no puede ser que la escuela siga como antes”. Pero también plantea la oportunidad de reflexionar y replantear cambios en la estructura de la escuela mas allá del coronaviurs, “Normalmente, las estructuras intentan quedarse iguales para siempre”. Es un error el haber transmitido la idea de que la escuela sigue o pesar de todo. “¿cómo que no cambia nada si cambió todo para todos?” Pero si la mayoría pensamos que la escuela no tiene que cambiar, se estará perdiendo una oportunidad para pensar “una escuela que corresponda a lo que nuestra sociedad necesita”.

Para que esta instancia sea posible, la diversidad es fundamental. En la escuela hay niñas y niños de culturas y religiones diferentes, cada vez más inmigrantes, niños con discapacidades, de diferentes sectores sociales, muchos que en este momento manifiestan limitaciones porque no tienen aparatos tecnológicos para conectarse con la escuela o planes de internet adecuados para esa conexión.

“El tema de fondo es que hay una idea equivocada de que la escuela debe ser para iguales, entonces todas las veces que alguien no es igual a los demás se considera un problema. Y la verdad es que los niños son diferentes uno del otro, por lo cual si queremos hacer una propuesta educativa democrática y eficaz, tenemos que hacerla para diferentes, y no para iguales”.

Más adelante continúa diciendo… “El propósito de la escuela y la familia en conjunto debe ser que los chicos descubran sus aptitudes, vocación y talento, sus inteligencias, y una vez que cada uno descubrió su camino, ofrecerle los instrumentos adecuados para desarrollarlo hasta el máximo nivel posible.

Po eso las diversidades en la escuela son fundamentales, apuntando a atender y fortalecer los talentos y no a corregir los defectos o errores. Los textos que en general son pensados en las capitales, tienden a excluir las distintas realidades de cada región, y se piensan con la idea de que todas y todos los niños, deben ser literatos o matemáticos, dejando de lado, otras elecciones, como querer ser mecánico, pintor, deportista, etc.

Pensar en una escuela sin exámenes con menos horas de aula y mas hora de interación, dejando de lado la idea y el estrés de “pasar de año”, es una escuela que se puede comenzar a crear. “Lo principal es que tenemos que idear una escuela pensada de otra manera. La debilidad es que se funda en una base jerárquica y que los de la misma edad saben lo mismo, creyendo que cuando empiezan el proceso escolar no saben nada y después empiezan a saber lo que las maestras y maestros supieron pasarles”.

El profesional cuestiona que el mérito del aprendizaje se ponga siempre en las niñas y niños, “si no aprenden, no se castiga al docente que no supo enseñarles, sino al alumno que no tuvo capacidad o no quiso aprender”. Para él, es posible abandonar la idea de la clase con pupitres en la que los alumnos escuchan y repiten, y pensar que trabajen en concjunto, en grupos de 6 a 12 años, hasta se pueden manejar de forma autónoma, mientras que el docente puede lanzar propuestas, o crear grupos de trabajo que luego supervisa. “En este momento, donde tenemos que enfrentar una situación nueva y problemática, mezclar edades lo haría mucho más fácil”.

Las palabras de Francisco Tonucci son realmente de recibo para mi y esero que para muchas y muchos de ustedes también. Es momento de poner el foco en lo que las niñas y niños quieren aprender y no en lo que los grandes creemos que tenemos que enseñarels. Una vez más evitamos poner en contexto a la escuela, en relación con la realidad y el presente. La prioridad fue y es “que la escuela siga igual”, haciendo de cuenta que nada ha cambiado.

En tiempos de pensar en protocolos y en retornos, desde las autoridades de los gobiernos, las autoridades educativas, muchos docentes y muchas familias, solo se piensa en cuidarse de; Los gremios piensan en cómo hacer para que los y las trabajadoras de la enseñanza retornen de forma segura a sus puestos de trabajo y de cuáles van a ser las medias sanitarias, las formas para recuperar lo “perdido” y las formas de evaluación.

Pero pocos, muy pocos se han puesto a pensar, o siquiera darles la oportunidad a los niños para que puedan decir lo que piensan y sienten, que puedan expresar sus inquietudes y deseos. ¿Por qué no pensar en un retorno donde los primeros días sea de convivencia, juego y compartir experiencas libremente, entre las niñas y niños?, dejemos de pensar a que distancia tienen que estar dentro del salón y pensemos más en cuanto tiempo tienen que compartir, para recuperar, ahora si, el tiempo perdido entre sus pares. Las y los niños no son pequeños adultos que deben cumplir y respetar las normas de los grandes.





77 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Mi nombre es Fabián Gussoni, naci en Montevideo Uruguay, soy padres de una niña y un niño. Durante más de 9 años me desempeñé como docente en Instituto Crecer (Colegio INCRE) y todo ese tiempo, logré formarme y adquirir experiencia en Educación Holístico. También fui creador del Taller Espacio de Recreación y Juego Saludable (2011), que se aplicó a los niños y niñas de primaria. De 2011 a 2013, formé parte del equipo coordinador de Pedagogía 3000 y del Enlace Mundial para Una Nueva Educación.

 

A partir de 2014 luego de tomar contacto con la Nueva Medicina Germánica y la Bio Decodificación, logré desarrollar, junto a la experiencia en educación holística y el manejo de herramientas como PNL e Inteligencia Emocional, la metodología de Salud Integral y Crianza Saludable.

Experiencia

( c )  2019 Todos los derechos reservados Ser Uno