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EDUCACIÓN SALUDABLE - LA SABIDURÍA DE DEJAR QUE LA LUZ SE MANIFIESTE

Actualizado: 1 de abr de 2019

Cral Jung fue un psiquiatra y sicólogo suizo, nació el 26 de julio de 1875, en Kesswil. A fines de 1900 se sumó al personal del Burghölzli, que era la clínica psiquiátrica de la Universidad de Zurich, donde accedió al psicoanálisis: Bleuler, su jefe, le pidió que reseñase "La interpretación de los sueños" para el cuerpo médico. Desde el comienzo fue un fervoroso partidario de la nueva disciplina. Aplicó con éxito los conceptos psicoanalíticos a la esquizofrenia y elogió los aportes de Freud.



En 1902 inicia su trabajo sobre el Test de Asociación de palabras, ya desarrollado por Wundt, pero llevado al ámbito únicamente psicológico, y en el cual las respuestas de un paciente a las palabras estímulo revelaron lo que llamó con el término Complejos, definiendo a estos como ideas o representaciones afectivamente cargadas y autónomas de la Psique consciente. Estos estudios le dieron renombre internacional y lo condujeron a una colaboración cercana con Freud.


Con la publicación de la Psicología del Inconsciente (1912; revista en 1916), declaró su independencia de la estrecha interpretación sexual de Freud. Renunció a la presidencia de la Sociedad Psicoanalítica Internacional y fundó la escuela de Psicología Analítica. Ensanchó el acercamiento psicoanalítico de Freud, interpretando disturbios mentales y emocionales como tentativa de encontrar integridad personal y espiritual. Desarrolló sus teorías, trazando un amplio conocimiento de la mitología (trabajos en colaboración con Kerensky) y la Historia; recorriendo diversas culturas en México, la India, y Kenia.


A partir de 1921 se ocupó del vínculo del consciente y el inconsciente, proponiendo los tipos de personalidad, extroversión e introversión. Más adelante llegó a una una distinción entre las sensaciones personales y los pensamientos inconscientes, o reprimidos desarrollados durante la vida de un individuo, y lo que denominó inconsciente colectivo, sensaciones, pensamientos, y memorias compartidas por toda la humanidad. Sostenía que el inconsciente colectivo se compone de "arquetipos" o imágenes primordiales. Éstos corresponden a las experiencias de la Humanidad típicas como enfrentar la muerte o eligir un compañero, encontró su manifestación simbólica en las grandes religiones, mitos, cuentos de hadas, fantasías y la Alquimia


En la conformación de su propia teoría psicoanalítica, Carl Jung estudió las más diversas culturas, desde la alquimia occidental hasta el taoísmo, entre muchas otras corrientes un tanto oscuras para el pensamiento moderno. Notablemente, en su comentario al texto de alquimia interna taoísta El secreto de la flor de oro, el psicólogo suizo revela lo que podríamos considerar el secreto para la integración de la psique humana, algo así como el mecanismo que conduce a la piedra filosofal que es el alma en su estado individuado. 


Esta forma de operar de la psique es paradójicamente un no-hacer, lo cual es, como famosamente expresó Pascal, lo más difícil que podemos hacer: no interferir, dejar que la naturaleza corra su curso, que se autorregule y que la luz de la vida se actualice en nosotros. Este concepto se encontraba claramente en la teología del dominico alemán Meister Eckhart, quien enseñó que, al anular la propia voluntad, la divinidad se asentaba en el alma y la creación perpetuamente se rehacía en toda su gloria.


La conciencia siempre está interfiriendo, ayudando, corrigiendo y negando, nunca dejando que el proceso psíquico fluya en paz... Podemos encontrar en esto, que Jung nos dice es lo más simple (pero lo más simple es lo más difícil), la clave abierta al acertijo de la psique. Desde la misteriosa filosofía de Lao-Tse hasta la genial síntesis de racionalidad e intuición que es la obra de Jung. Nos dice el Tao Te King que "el sabio busca no-hacer y deja que las cosas sigan su curso"


Es de sabios no interferir, pero para poder lograr realmente no interferir es necesario un gran entendimiento de la realidad, un conocimiento de los mecanismos de la mente y de la naturaleza, una confianza en esa naturaleza, en el universo, en la inteligencia cósmica, dios, etc., y la calma y tranquilidad que da ese conocimiento para simplemente observar e incluso disfrutar desapegadamente del flujo. Este conocimiento no es fácil de adquirir (aunque a la vez es lo más sencillo, es nuestra propia naturaleza) y solemos esforzarnos demasiado en

intentar lograrlo.


Fuentes: Pijamasurf, Busca Biografías.

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