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TDA, TGA E HIPERACTIVIDAD... CUANDO MOVERME ME "SALVA LA VIDA"

En momentos de quedarnos en casa, compartimos mucho tiempo con nuestras niñas y niños y la hiperactividad o déficit atencionales, aparecen cómo una experiencia común para las familias.


Antes que nada les recomiendo que lean el articulo “EL TDA o TDAH "No existe" Según pediatra especialista español”, en donde se sostiene la idea de que este diagnóstico es más una creación para enmarcar la deficiencia de atención de los adultos sobre sus infantes.

Dicho esto, ante cualquier síntoma que experimentemos es importante saber que, todos traen un mensaje, una información o sentido que tiene cómo único fin, hacer consciente la historia que tiene que ser sanada.

En TDA en esta construcción o convención es la dificultad de mantener la atención en un mismo pensamiento, acción, deseo. Se considera un trastorno (TDA o TDAH), aunque debe tratarse como una simple observación de un síntoma que puede ser puntual, casual o hacer referencia a un trastorno o constelación.

Es importante poder atender primero el primer conflicto, el cual es, saber por qué las madres o padres están generando una situación en donde hay incapacidad para contener y atender a ese niño o niña. Posteriormente es importante saber que en la mayoría de los casos hay un conflicto transgeneracional o de fantasma, es decir que traemos la información de algún familiar ya fallecido.

Biológicamente el sentido de este condición es no quedarme quieto porque, si me quedo quieto o en un mismo sitio, muero. Debo moverme para no ser alcanzado (a un nivel perceptual y principalmente auditivo). En relación al transgeneracional, el sentido es… Un muerto que no me permite quedarme quieto ni establecerme.

Cuando se ve una fuerte hiperactividad, hay un conflicto transgeneracional de fantasma, una necesidad de llevar vida a un fallecido. También puede haber un conflicto en el proyecto sentido donde el feto debe moverse para indicar que está vivo. “Si no me muevo, muero para mamá”. Esto ocurre cuando las madres experimentan miedo a perder el bebé, o hay información transgeneracional de pérdidas de embarazos A veces también puede ser la madre la que no pudo moverse durante el embarazo y el hijo repara.

También puede haber una constelación esquizofrénica en las áreas de separación de los hemisferios, es decir que el individuo está experimentando dos conflictos de separación al mismo tiempo, debo cumplir con varias órdenes a la vez, todos me ordenan algo distinto. Estrés por algo que no podíamos escuchar. Ejemplo: en el proyecto sentido demasiados consejos sobre cómo criar al bebé, dados a la madre.

Lo más importante a destacar de todo esto, es que lo que activa esta experiencia, es lo que los adultos hacemos para “solucionar” el problema. Los enviamos a diferentes especialistas, técnicos o clínicas, donde cada uno tiene su método y forma de abordar el tema. En pocas ocaciones se logra tener un abordaje común y constante.

Las madres o padres por su parte, hacen lo que pueden en su casa, por lo general presionando a la niña o niño, para que se concentre y haga lo que “hay que hacer”, aportando otra “campana” que suena y hay que escuchar. El niño o niña, se ve ubica en un lugar de permanente estado de alerta, ya que debe estar a tento a diversos estímulos que amenazan su entorno.

Si a esto le sumamos el ambiente de la escuela, donde en general también se aborda con otros métodos y herramientas, se genera un estado permanente de pluralidad en los estímulos y aumenta la fase de crisis que experimenta la niña o niño.

Es fundamental poder mantener una fuerte comunicación entre las adultas y adultos que van a intervenir en el proceso de acompañar, a fin de que el mensaje principal sea que esté donde esté, el mensaje al que tengo que prestar atención, es el mismo. Hay que evitar la estimulación de la idea de tener que moverme para estar a salvo, priorizando más las experiencias que le generen seguridad y calma, antes que los resultados y expectativas de los grandes.

Seguridad, protección y calma, en lugar de buen comportamiento, resultados académicos y buenos modales. Las y los niños, logran integrar los acuerdos sociales, cuando se sientes seguros de que, quienes se los ofrecen, los protegen, escuchan y principalmente, no los juzgan.

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